EL COR DE LES APARENCES - Bloc de Manuel Delgado

"Avui ja no es fa, pro jo ho faria" (Joan Salvat-Papasseit)

dimecres 19 de juny de 2013

"Jugar a basquet sota d'un pont". Paraules dites a La Xarxa, el 12/6/2013

Preparació de les noves instal·lacions del CB Roser sota el pont de Marina.
La imatge prové del canal de facebook del club.
JUGAR A BASQUET SOTA D'UN PONT
Manuel Delgado

Sovint apareixen proves de per a què serveixen aquestes normatives pomposament batejades com "cíviques" o "de ciutadania", que és per, amb l'excusa del seu incompliment, deslliurar-se d'aquells elements que fan nosa a objectius tan poc cívics como  "netejar" la ciutat de tot allò que en forma de pobresa o dissidència destorba la imatge cercada d'una mena de paradís d'amabilitat i bon rotllo, exclusiu i, per tant excloent, en el que els pobres, els lletjos, els insolvents i els ingovernables no poden existir.

Tot just ara hi ha en marxa una campanya en favor de espais socials amb lustres d'història, com ara Can Vies a Sants, amenaçats pel precinte en nom de d'incompliment de la corresponent normativa cívica. Ara bé, direu, Can Vies, ja se sap, és un lloc que freqüenten joves d'aspecte estrany i idees inconvenients. Ja es veia venir que els tancarien, direu.

Perquè quedi clar l'abast i la lògica de les normatives "cíviques" i com poden estar al servei d'objectius merament especulatius, deixeu-me que us posi un altre exemple: el del Club de Bàsquet CP Rosser, que no és sols un club de bàsquet, sinó una entitat social fundada el 1933, de la que en bona mesura ha depès la vida social d'un barri com Fort Fienc, o Fort Pius, com també li diuen, allà a prop de la Monumental.

El cas és que aquesta gent –l'aspecte de la qual paraula que no és el de perillosos okupes antisistema– van rebre en un moment donat la notícia que la parròquia del Roser, en els locals de la qual a la carretera de Ribes tenien instal·lada la seva seu social, havia decidit reconsiderar la cessió d'un dels seus espais, dels que probablement esperava obtindre algun tipus de benefici que ara no obtenien. (Sovint ens oblidem que l'Església és una de les principals empreses immobiliàries del país).

En fi, que a veure si marxaven. El cas es que, de forma misteriosa, l'Ajuntament va començar a rebre una pluja de queixes de veïns que mai havien obert la boca i que ara semblaven francament disgustats amb el soroll que feien els joves jugadors de bàsquet i el públic que els animava els diumenges a la tarda.

Resultat: una intervenció de la Guàrdia Urbana advertint-los de la incompatibilitat de la seva presència amb el benestar d'un barri del benestar del quan n'havien estat fins aleshores garantia. O sigui que, vinga, fora, al carrer. Per sort, el mateix Ajuntament ha trobat un lloc per a que les nois i noies del CP. Roser continuïn jugant a bàsquet: una pista habilitada en el tipus d'espai al que, tal i com anem, acabarem tots vivint: sota d'un pont, en el cas del pont de Marina


dimarts 18 de juny de 2013

"Las dimensiones místicas de la enfermedad. Cáncer y tabú I", texto enviado al Dr. Jordi Estapé en enero de 1997 y nunca publicado

Hace tiempo -sería a mediados de 1996-, recibí una llamada telefónica del doctor Jordi Estapé, uno de los oncólogos más reputados del país, que me encargó un artículo sobre el cáncer y sus implicaciones sociales. Acepté y escribí unas páginas que le hice llegar. El archivo indica que fuera acabadas en enero de 1997. No recuerdo si me mencionó en qué publicación iba a aparecer, pero lo cierto es que nunca más supe de él, ni qué había hecho con el texto que le llegué enviar. Dejando de lado el mérito que pueda tener, he pensado que es cosa de compartirlo y lo hago a trozos, con una entrada para cada uno de los apartados de que constaba el artículo original. He suprimido la mayoría de referencias bibliográficas.


LAS DIMENSIONES MÍSTICAS DE LA ENFERMEDAD. CÁNCER Y TABÚ I
Manuel Delgado
           
Sería difícil sostener que las hazañas del conocimiento científico han desterrado de nuestra sociedad formas de representar y experimentar la realidad que se supondrían dentro de la jurisdicción de lo mágico o lo religioso. En ese orden de cosas, en pocos ámbitos como en los asociados a la enfermedad ‑que lo son al bienestar y al dolor, a la vida y a la muerte‑ podría observarse mejor esta persistencia de conductas y concepciones ajenas a los saberes objetivos. Este fenómeno se da no sólo entre quiénes constituyen los objetos del sistema sanitario ‑los pacientes o la población a la que se interpela mediante las políticas preventivas‑, sino que ni siquiera los propios agentes de la medicina científica, ni la puesta en escena de muchas de sus intervencio­nes, ni los discursos que las justifican ante los profanos, se han desembarazado del mismo halo misterioso que constituye la materia prima del prodigio, la maldición o la fe. Eso vale tanto para la tendencia de la medicina ha conducirse como una fuente de dogmas de pretensiones casi trascendentes, como para su tendencia a las puestas en escena rituales y demiúrgicas..

A partir de ahí, las ciencias sociales de la enfermedad ‑sociología, antropología, historia‑ han asumido la tarea de detectar los aspectos no biológicos que intervienen tanto en los procesos de enfermar como en los que hacen posible la curación, poniendo de manifiesto cómo tanto los síntomas como las modernas técnicas diagnósticas y terapéuticas son codificadas con frecuencia –tanto por los usuarios de la sanidad como por sus propios profesiona­les– empleando registros carismáticos y salvíficos. Esta labor ha permitido mostrar hasta qué punto la gradual medicali­zación de la sociedad y la institucionalización de la medicina se han visto acompañadas de una creciente sacramentali­zación de la gestión científica del curar.

Esa tendencia a mantener una consideración fetichizada de las anomalías que afectan al organismo, así como de sus causas, no puede separarse de la función metafórica que la enfermedad continua ejerciendo. Los conocimientos positivos no han logrado evacuar de lo somático la dimensión social que siempre lo ha parasitado, determinándolo y asignándole sentido, y que está en la base de su recurrente codificación en términos morales. O, dicho de otro modo, la medicina no ha conseguido convencer al conjunto de la sociedad –acaso ni siquiera a ella misma– de que una enfermedad es una circunstancia vital problemática que se puede objetivar, al margen de adherencias ideológicas de las que ni el paciente ni el profesional de la salud son siempre plenamente conscientes. Es más, es como si todo desmintiera la creencia de que las interpretaciones místicas del dolor y la muerte hubieran sido alguna vez un consuelo de los seres humanos ante su ignorancia de las «verdaderas causas» de las alteraciones orgánicas. Al contrario, es ahora, en un momento en que la medicina pretende estar en condiciones de presentar las auténticas razones de la enfermedad, cuando ésta parece exigir más que nunca que la ciencia resuelva el enigma de su sentido, certificando también en el plano simbólico, la omnipotencia que suele atribuírsele en el plano empírico-instrumental.

Los síntomas patológicos no son, aún hoy, tan solo significantes de una alteración en las funciones bio-fisiológicas de los individuos. Ese ruido que rompe el silencio exigido a los órganos sigue planteándose como un acontecimiento cuyo sentido acaba siempre apareciendo en otro sitio, más allá del cuerpo en sí. La alteración es, entonces, un significante cuyo significado trasciende la dimensión biofísica del sujeto afectado, para ir a ubicarse en su existencia como ser social. Se trata de lo que Jean Pouillon (Fétiches sans fétichisme, Maspero) llamaba, parafraseando a Lévi-Strauss, el «triángulo terapeútico», uno de cuyos ángulos es, junto a los que conforman médico y paciente, la ideología social que le sirve a ambos para organizar significativamente las prácticas y las experiencias que les atañen.

Es en ese orden de cosas que los síntomas continuan siendo pensados, hoy como ayer, como expresiones de desequili­brios cuyo escenario es la sociedad, y que sólo adquieren un sentido en la medida que se incluyen en un sistema simbólico determinado. Es el imaginario colectivo el que se encuentra en permanente disposición de convertir cualquier avatar del cuerpo individual en prueba de procesos y relaciones que se dan en lo societario y que están marcadas por su naturaleza desviada. Foucault ("Historia de la medicamentalización", Historia de los hombre infames, La Piqueta), en ese sentido, tenía razón cuando, en relación con el proceso de medicamentalización, veía el cuerpo como objeto al que los discursos hegemónicos imponían sus disciplinas, y los peligros que lo acechaban como instrumentos ideológicos en la lucha por la dominación.

Esa capacidad de la enfermedad para constituirse en vehículo de metáforas sociales encuentra en el campo oncológico un territorio de privilegio en que confirmarse. En efecto, en pocos ámbitos como éste podríamos encontrar más pruebas del contrabandeo constante que vulnera la separación entre lo «científico» de lo «popular», lo «médico» de lo «mágico-religioso». La misma idea de «malignidad» que se adscribe sistemáticamente a los estados, factores o procesos cancerosos es bien elocuente de ese recurso a figuras extraídas del imaginario mágico-religioso tradicional. Es en ese sentido que se establece que el cáncer es un tabú. La propia palabra «cáncer» es ya objeto de las precauciones y soslayamientos que rodean las prohibiciones rituales, propias, según se supone, de las sociedades tradicionales o «primitivas». Mencionar la palabra maldita es ya signo de mal augurio. Parece como si explicitar la sospecha de la enfermedad contribuya a desencadenarla, o como si reconocer su presencia deviniera un factor de contagio. Así, más por precaución que por misericordia, la gente ordinaria suele hablar de que alguién tiene «algo malo». La notas necrológicas de la prensa optan por eufemismos: «falleció luego de una larga enfermedad». En cuanto a los profesionales de la salud suelen preferir nociones técnicas ‑neoplasia‑, que en privado pueden adoptar formas familiarizadas –«una neo»–.

Los determinantes socio-ideológicos de la enfermedad alcanzan en el caso de los enfermos oncológicos una dimensión extrema, lo que conduce a actitudes definibles por su irracionalidad, desde el punto de vista estrictamente médico. A pesar de que el cáncer no es, en sí, una enfermedad contagiosa, el enfermo, una vez diagnósticado, suscita todo tipo de rechazos y prudencias. A partir del momento en es lanzado al infierno de la enfermedad, gran parte de su círculo de familiares, amigos o conocidos le evitará o le abandonará. Los efectos insidiosos de la quimioterapia o la radioterapia –envejecimiento brusco, caída del cabello, adelgazamiento– brindarán de él un aspecto aterrador, aunque, de hecho, el simple conocimiento del mal que le afecta ya es suficiente para proceder a s estigmatización. La insistencia de los médicos de que el diagnóstico de cáncer no tiene porqué implicar una condena a muerte y la evidencia de los avances conseguidos en su curación no tienen ningún efecto: cáncer quiere decir muerte. Acaso sea esa la clave que hace de la contaminación de la que, según el imaginario social, el enfermo de cáncer se hace potencial agente no es física, sino esencialmente moral. Su proximidad o contacto no transmite gérmenes, sino categorías ideales –agonía y muerte– que suscitan en el habitante de las sociedades modernizadas un pavor absoluto.

Es fácil entender cómo el cáncer se ha convertido en un ejemplo en especial ilustrativo de la fetichización de que la enfermedad es objeto en todas las sociedades, incluyendo la nuestra. Entre todos los que pueden afectar al individuo humano, el asociado al cáncer es el estado mórbido que más angustia suscita. En primer lugar, por supuesto, por el dolor que provoca y lo incierto de su curación. Pero el cáncer es en especial terrible por la desorganización total de la vida que comporta y por la dificultad del pensamiento humano para enfrentarse racionalmente a él. El cáncer –un nombre que pretende agrupar enfermedades muy distintas entre si, prueba primera de su condición mixtificada– deviene paradigma inmejorable del desorden, de enloquecimiento de una parcela del universo ‑las células‑, que parece haber escapado de todo control, que se niega obedecer las órdenes del sistema de vida en que se inserta. Las metástasis, pueden ser pensadas igualmente siguiendo el símil no tanto de la invasión del cuerpo por un ejército extranjero, como quisiese la analogía con respecto de las enfermedades infecciosas, sino a la manera de un comportamiento caótico que se esparce irrefrenablemente, un foco de insurreción incontrolable de un lugar del propio organismo, que se expande y que acaba arrastrando en su insensatez al conjunto de la vida orgánica interior. El cáncer, en efecto, es una desestructuración que mata.

La propia percepción de los tumores malignos como "algo" que crece dentro del cuerpo, gastándolo, se presta también a esa interpretación mística de la enfermedad. El cáncer es "una cosa" que corrompe, consume, quema, come el ser al extenderse o proliferar. Susan Sontag propone la imagen de "un feto con su propia voluntad" (La enfermedad y sus metáforas, Muchnik), es decir una corporeidad ajena dentro del propio cuerpo. Todo ello remite a la vieja figura del ente maléfico interior, que conspira para destruir el organismo que lo alberga y que el paciente ‑y tras de él, la comunidad entera‑ exige del chamán ‑o, entre nosotros, del sanador o del médico‑ que lo expulse. El cáncer se adecua a una concepción de la enfermedad ampliamente registrada en numerosas sociedades, según la cual el mal no es tanto una pérdida como una adjunción, una incorporación desdichada que debe exorcizarse. En las sociedades negro-africanas y negro-americanas, en las que la posesión es la forma más habitual de relación con lo invisible, el cáncer encontraría homologación en formas de ataque brujeril consistentes en incorporar una sustancia física ‑el mangu azande del que nos hablaba Evans-Pritchard (Brujería, magia y oráculo entre los azande, Anagrama)‑, que crece en el interior de la víctima, destruyéndola poco a poco por dentro.

Esa eficacia del cáncer como expresión de una presencia que coloniza mórbidamente el interior del ser humano, es la que la sociedad reclama para describir la acción de sus propios enemigos interiores, usando los procesos tumorales como metáfora de todo lo que la corroe o amenaza desde su propio seno. Se habla, así, de "cánceres sociales" para hablar de todo lo que puede ser concebido como motivo de alarma por causa de su crecimiento insidioso, y también de todo aquéllo que debe ser extirpado para salvar a la comunidad del deterioro y, finalmente, de la muerte: el terrorismo, las drogas, las sectas, el racismo...




dilluns 17 de juny de 2013

Àlbum familiar. Un mal costum, segons alguns pedagogs. Matí del 10/8/2004, al llit dels pares


Certament no devem haver estat allò que diuen una bons pares, si més no segons alguns pedagogs. Mira que se n'han cansat de repetir que hem d'evitar que les criatures vinguessin a dormir al llit dels pares, que no era bo. Nosaltres no ho hem aconseguit i hem hagut de suportar –feliçment, és veritat– que es passessin cada nit i fixe els dies de festa pel matí a la nostra habitació. I, encara pitjor, sovint totes tres de cop. En el nostre cas, el mal costum ha estat especialment greu, perquè sols hem aconseguit treure'ls-hi ja de molt grans. Ara ja han superat el vici i fa temps que no ens okupen el llit els diumenges al matí.

Aquesta foto està presa el matí del dia 10 d'agost de 2004. D'esquerra a dreta, l'Ariana –21 anys–; Cora –16–, i Selma –13­. De peu, la meva dona, Carlota, intentant desallotjar-les.




"Els llocs d'oblit del 'model Barcelona'". Text per al projete Cafès de Patrimoni, cafesdepatrimoni.wordpress.com (maig 2013)

L'Hotel nº 1 de Rubió i Tuduri, enderrocat l'any 1990, i la plaça de toros Les Arenes,
desfigurada ara per un espantós centre comercial
ELS LLOCS D’OBLIT DEL “MODEL BARCELONA”

Manuel Delgado


Resulta interessant constatar en què ha consistit el ja desbaratat “model Barcelona”, que no ha estat s l’intent de sotmetre a control el capital emotiu de la forma urbana i fer-ho a base de destruir àmbits emblemàtics de barris sencers, com ara la Barceloneta, el Poblenou, Vallcarca, Sàrria o Ciutat Vella. La vindicació i posada en escena institucionals d’uns imaginaris urbans políticament i econòmicament determinats no ha respectat amb prou feines res, tret de xemeneies, bastidors, dependències aïllades i noms d’antigues instal·lacions –l’Espanya Industrial, la Pegaso, l’Escorxador, la Sedeta, el Moll de la Fusta, la Farinera, Can Felipa, la Maquinista...–, tots ells reconvertits com cal en un mer acompanyament decoratiu d’un estil urbanístic uniforme i uniformitzador. Les expressions radicals d’aquest principi han estat barris sencers com la Vila Olímpica o Diagonal Mar, espais ataràctics, previsibles, controlats i, de fet, sense vida –és a dir, sense conflicte–, pensats per a que visquessin veïnatges exemplars. 

Al costat del tractament estetitzant de les reminiscències del passat, les intervencions urbanístiques realitzades als darrers anys a Barcelona han seguit una orientació extremament homogeneïtzadora, de manera que la diferenciació entre barris fins aleshores amb una forta personalitat social i formal ha anat minvant gradualment. L’obertura dels bulevards a Nou Barris o de la Rambla del Raval i l’extensió de la Diagonal fins al mar, posem per cas, han seguit criteris formals pràcticament idèntics, posant de manifest fins a quin punt és aguda la tendència al rasament del qual estan sent testimonis i víctimes els barcelonins. No cal dir que en cap cas s’ha tingut en compte l’opinió dels veïns, ni s’ha fet cap estudi de quins són els referents sensitius que els usuaris habituals de les zones reformades utilitzaven en les seves pràctiques quotidianes.

S’ha denunciat que iniciatives com la urbanització de la zona de Glòries, el Districte 22@ de Poblenou o l’embocadura marítima de la Diagonal no dialogaven amb la memòria del lloc i eren casos d’arquitectura gairebé autista. L’edifici Fòrum de Herzog i de Meuron o la Torre Agbar de Nouvel són implantacions estranyes en el teixit urbà en què s’instauren, però no van ser-ho menys abans l’Auditori de Moneo o el Teatre Nacional de Bofill. El centre comercial de La Maquinista, a Sant Andreu, és un altre exemple d’amnèsia consumista. En canvi, se’n ha mantingut el nom de l’indret, cosa que no ha passat a Glòries Center, una obra del 92, on s’ha mantingut la façana, però res –ni el nom– evoca que allà havia estat la Hispano-Olivetti. Hem vist organitzar un autèntic culte als mestres del modernisme de cara al turisme –Quadrat d’Or, Any Gaudí–, al mateix temps que magnífics exponents del moviment han estat destruïts. El cas de la Can Buxeras, suprimida per l’obriment de la Rambla del Raval n’és un cas, però hi ha un grapat d’altres no menys escandalosos. L’obertura de l'illa Sant Ramon ha implicat la destrucció del conjunt històric de Can Gelabert, dels segles XVIII i XIX, també a Ciutat Vella. La de l’illa Robador va implicar la destrucció de la Casa Josep Botey i de la Casa Josep Ticò, també de notable valor. Entre les edificacions amenaçades hi havia, paradoxalment, la de Joan Bohigas, l’avi d’Oriol Bohigas, al carrer de Riera Alta. 

S’han continuat erigint els llocs de la memòria oficial, mentre les memòries menors i massives dels ciutadans han anat perdent els seus autèntics punts de referència vivencials: cinemes de barri que no s’han pogut reconvertir en asèptiques sales multicine; locals com el Salò Iris o el Price; teatres o sales de festa com l’Apolo o la Bodega Bohemia; indrets fonamentals per al veritable patrimoni perceptual i sentimental dels barcelonins, com la Casita Blanca o l'hotel de Rubió i Tuduri a la Plaça d’Espanya, amb el seu rellotge. De totes les coses en què s’hagués pogut convertir l’abandonat edifici de TVE a Miramar, s’ha triat fer-ne un hotel de luxe, per l’estil del que s’aixeca just a la vora del lloc on va morir Salvador Seguí, el Noi del Sucre, a la confluència del carrer de la Cadena i l’actual rambla del Raval. El Sepu és ara la seu de Nike; el cafè Canaletes és una hamburgueseria de la cadena MacDonald’s. És cert que altres indrets no menys emblemàtics havien anat desapareixent i que tots aquests que hem esmentat també havien de tenir més tard o més d’hora un final, però no tots, ni alhora, ni d’aquesta manera. 

La memòria oficial i la memòria mercantil signifiquen en realitat una amnèsia total, la voluntat de camuflar aspectes inconvenients o molestos del passat real de la ciutat. Les polítiques de promoció de Barcelona porten anys proclamant la mediterraneïtat de la ciutat i mostrant com un èxit “la recuperació” del seu litoral marítim. Barcelona –s’ha repetit– ha viscut massa temps d’esquena a la seva realitat mediterrània i era urgent “obrir-la al mar”. Curiosa afirmació, que suposa oblidar que durant dècades, milers de persones van viure literalment a la platja, als grans assentaments de barraques del Somorrostre, el Bogatell, el Camp de la Bota, la Mar Bella, el Petit Pequín. Però aquesta subciutat de barraques no va existir mai o aquells no eren autèntics barcelonins. D’altra banda, aquesta fal.lera per exaltar els valors marítims no han estat inconvenient per eliminar els entranyables xiringuitos de la Barceloneta. O perquè la zona comercial de l’Hotel Arts, a l’ombra del peix de Franz Gehry, devorés una bona part del passeig Marítim. O perquè els habitatges d’alt nivell i els hotels de Diagonal Mar acabessin aixecant entre la ciutat i la platja una muralla mil vegades pitjor que la que suposaren en una altra època les vies del tren. Per no parlar de las catastròfiques conseqüències de les obres del Fòrum 2004 sobre el litoral barceloní, denunciades al seu moment per Greenpeace. Són mostres de “recuperació del mar” agressions directes contra l’horitzó com l’Imax del Port Vell, el Word Trade Center –aquesta apoteosi del quiero y no puedo de que està farcit el “model Barcelona”–, que amputa la desembocadura visual de La Rambla, o el nou edifici de Catalana de Gas, que literalment tapona la perspectiva des de passeig de Sant Joan i l’Arc de Triomf? 

Es prohibeix que els veïns estenguin la roba en uns balcons que moltes de les noves edificacions, àdhuc públiques, no preveuen. S’intenta com sigui desempallegar-se o amagar els Encants de la plaça de les Glòries. Un racó tan carregat d’evocacions com era l’Escullera ha estat sentenciat a ser substituït per un nou espai igual que la resta dels “nous espais”, presidit en aquest cas per una nova ampul•lositat retòrica d’en Bofill. El Turó Park, la zona verda dissenyada al 1938 per Rubió i Tuduri, ha vist com es tallaven dos dels seus tres til·lers centenaris. El carrer d’en Carabassa, una meravella del segle XVII, apareix amenaçat per intervencions arquitectòniques que preveuen canviar aspectes fonamentals de la seva volumetria. L’inventari de les destruccions o els abandonaments patrimonials és enorme, i la conformarien tots aquells que, a l’antípoda dels llocs de memòria oficial, faríem bé de designar com a autèntics llocs de i per l’oblit, un oblit que de cap manera mereixen. 



L'imperdonable - Resposta a l'estudiand de grau Karen Rodríguez


"T.A.". Una il·lustració de Joe Sorren
Sobre això que em preguntes sobre l’“imperdonable”. Mira, és com si tots fóssim esoteristes de l’altre, endevins d’allò que no declara ni declararia, intèrprets de les pistes que se’ns van oferir de l’insondable de la gent amb qui ens relacionem d’una manera més o menys duradora. És això el que fa de tots i cadascú de nosaltres intrigants constants, conspiradors que busquen obtenir dades dels altres que aquests altres no ens brinden, elements que ens possibilitin d’accedir a aquests nuclis de coneixement que ens permeten exercir un major control sobre ells. És tot allò que sabem que les persones davant les quals estem en cada moment sabem que de cap manera ens confessarien i que ens fa tan envejable aquella qualitat que tenia Mme. De Merteuil a Les amistats perilloses, de Choderlos de La Clos, que era la “de sentir i observar no allò que li contava la gent, coses que no tenien el mínim interès, sinó allò que intentaven amagar”. Perquè ningú posa ni alhora ni completament totes les cartes sobre la taula, i ho sabem. En molt casos, això és perquè resultaria irrevocablement censurable i faria detestable a aquell que el secret protegeix. Això és l’imperdonable. Tot allò que amagues.

Ho veus? Pensa en allò que amagues. El que sigui. Què és el ens escapolejes als demés; a mi; fins i tot a tu mateixa? L’imperdonable.

Tots tenim una realitat última relativa al que som i al que sabem, que se sembla a allò que, evocant la famosa obra de Novalis sobre els iniciats de Saïs, els vels que envolten l’estàtua d’Isis al temple han vist i han conegut. És una mena de nucli incandescent i que a lo millor –o a lo pitjos- és simplement la veritat. Com explicava fa dies a classe, la veritat és sovint tan sols el que simplifica les coses. Però sospita que igual la veritat –la teva, la meva, la dels altres, la del món- és simplement allò que més val no saber. El que deia Georges Bataille amb tota la raó: “El que no és servil, és inconfessable”.

Per cert, no estic segur de a on diu això en Bataille. Recordo haver-ho llegit a La escritura y la diferencia, de Jacques Derrida (Anthropos), quan parla de la naturalesa al capdavall hegeliana del pensament de Bataille. Segurament és de La experiencia interior (Taurus). Posats a llegir, comença pel clàssic de Georg Simmel, “El secret i la societat secreta”, que és dins Sociologia II (Edicions 62). Després, tot Bataille et seria útil, com ho seria també La comunidad inconfesable, de Maurice Blanchot (Arena). Comença per aquí.




diumenge 16 de juny de 2013

"Peligros ciclistas". Billete publicado en El Periódico de Catalunya el 29/7/2000

La actual discusión a propósito de la obligatoriedad del uso de casco por parte de los ciclistas urbanos, hace quizá pertinente la recuperación de este billete que publiqué en El Periódico de Catalunya el 29 de julio de 2000, pocos días después de que un 4x4 embistiera trágicamente a tres ciclistas en Corbera.

PELIGROS CICLISTAS
Manuel Delgado

Por sus virtudes prácticas, deportivas y civiles, la bicicleta es el instrumento por excelencia de la pacificación de la vía pública. Su presencia en las calles y las carreteras prueba que es posible la amabilidad en un mundo que tantas veces se antoja dominado por la insolidaridad y el apresuramiento. Pues bien, esa exaltación de la cordialidad tiene sus mártires. Decenas de ciclistas –los últimos anteayer– mueren cada año como resultado de la falta de respeto que merece la práctica más respetable que conocen nuestros espacios públicos. Los más ejemplares de sus usuarios son los más vulnerables, los más desprotegidos y los más despreciados por parte de aquéllos que están convencidos de que la vía pública no es pública, sino de ellos. ¿La culpa del ciclista? : pretender circular de otra manera, encontrar otra cadencia, otro ritmo; valorar los deslizamientos suaves sobre el asfalto, renunciar al vértigo en nombre de la calma y, sobre todo, creer que él también tiene derecho a transitar.

Nuevas normas se preparan para acabar con la sangría de ciclistas, pero todas ponen el acento en las medidas de seguridad que ellos y sólo ellos deben adoptar, como si de algún modo fueran responsables de la fatalidad que les afecta. Ni una palabra sobre vigilar y castigar a quienes parecen practicar un sistemático acoso al ciclista. Nada acerca del peligro que implican ciertos modelos de coches, como los todoterreno, moles diseñadas para una conducción agresiva y que pueden matar y matan, como lo acaban de demostrar en Corbera este pasado domingo.

Por cierto... Qué curioso. Tantas iniciativas para normativizar la tenencia de «razas peligrosas» de perros y nadie hace nada por controlar la posesión de vehículos que dan la impresión de haber sido concebidos para llevarse todo lo que encuentran por delante.



dissabte 15 de juny de 2013

Una entrevista de Mònica Terribas per "La nit al dia" (TV3), 11/2/2007


Quan Anagrama em va publicar "Sociedades movedizas", Mònica Terribas va convidar-me al seu programa d'entrevistes "La nit al dia". He pensat que igual pot interessar el que vaig dir-li. Em sap greu, però no sé com treure la publicititat.




divendres 14 de juny de 2013

Fotos i vídeos de Jordi Secall. Imatges contra el poder

Una de les fotos d'en Jordi Secall. presa durant una visita institucional
a les obres del Fòrum de les Cultures
Fa temps que porto essent testimoni de la feina d'en Jordi Secall, del seu resultat i de com l'acosegueix, que és estant als llocs on passen coses. Hi haurà un dia en el que, quan es faci la història de Barcelona i d'aquells que van mantenir viva la seva dignitat de ciutat lluitadora, hauran de comptar amb totes les fotografies i els vídeos que, obra seva, en donaran fe gràfica. Des d'aquest bloc ha aprofitat la mínima oportunitat per penjar fotos seves, que és una forma de retre compte d'aquesta virtut seva d'aixecar acta, en forma d'imatges, d'una ciutat que encara es fa respectar. Col·leccions d'instantànies seves com les obtingudes a les obres del Fòrum de les Cultures i les protestes en contra, del conflicte del Forat de la Vergonya, dels desnonaments al Poble Nou per construir el 22@ o de l'expulsió dels immigrants tancats a la catedral l'estiu del 2004, són obres que m'han impressionat per la seva combinació de valentia temàtica i qualitat formal que suposen.

Ara m'assabento que ha inaugurat un bloc propi on podem apreciar de manera més sistemàtica els seus treballs fotogràfics, les coses que pensa i escriu i, i això és importantíssim, un seguit de vídeos boníssims que ja havia vist, però l'autoria dels quals era seva. Me'l començo a baixar perquè m'agradaria fer un repàs de tota aquesta feina a la Reina, a vídeo per sessió.

El bloc és jordisecall.blogspot.com.es/. No us el perdeu.


dijous 13 de juny de 2013

La superació escatològica del present. Mil.lenarisme, profetisme i utopia. Antropologia religiosa. Classe del 27/5/13

Altar dedicat a Davide Lazzaretti al Monte Labbro, a la Toscana
(foto de Susan Fateh)
Com a una continuació del tema del carisma en Weber vàrem abordar la qüestió dels moviments profètics, apocalíptics o mil·lenaristes, tots els qual tenen un component carismàtic. Diguem-ne d'entrada que l'adveniment del mil·lenni –el final provisional del temps i la conformació d'una nova societat per una superació escatològica del present– serà col·lectiu, en el sentit que ha de ser gaudit pels fidels com col·lectivitat; terrenal, ha de realitzar-se a la terra i no al cel; imminent, ha de produir-se aviat i d'una forma sobtada; total, ja que transformarà completament la vida en la terra, de forma que serà no una millora del present sinó la perfecció; miraculós, en tant que ha de produir-se per o amb l'ajut d'una intervenció sobrenatural.

La noció de messianisme remet a les tradicions escatològiques judaiques, heretades per l'islam i el cristianisme. El punt de partida és el pensament religiós iranià, que recull la idea d'una batalla final entre Ohmarzd i Ahriman, que acabarà amb la resurrecció dels morts, el càstig als malvats i el judici, consistent en la ordalia del metall fos, en el que els justos no patiran cap mal. Finalment serà destruït el mal i tot, fins i tot els pecadors, seran renovats per tota l'eternitat. A la tradició profètica jueva s'estableix l'esperança del regne de Déu, associada amb la reunificació de les tribus d'Israel, la fi de tota opressió estrangera i l'aparició d'un messies que renovarà la monarquia sagrada i guerrera instaurada per David i Salomó.  pareix al zoroastrisme, i Plató i Virgili fan al·lusió a les profecies de l'any 1000.

Ja des de la seva arrel històrica, tot messianisme -i per extensió tot profetisme- ja implica la superació de la dimensió religiosa de la política i militar, és a dir ter unes connotacions inequívocament relatives a la conquesta de l'estat i al govern de les nacions. Consisteix en l'esperança en un regne diví i en la vinguda d'un messies salvador, la presència del qual implicarà l'abolició de les vicissituds del temps present i la instauració o restauració d'un ordre social harmoniós. Aquesta ideologia religiosa apareix com a referència freqüent en comunitats  que viuen situacions de crisi, desestructuració, sotmetiment, etc.

Allà on s'ha produït als països no occidentalitzats, sol ser conseqüència del contacte amb missioners cristians o protestants o de l'existència d'un procés d'islamització, per molt que utilitzi materials ja disponibles en les respectives tradicions culturals: mites del paradís original, de la terra sense mal, del retorn dels déus fundadors, edat d'or; pràctiques cultuals associades amb el xamanisme o la possessió, que certifiquen la possibilitat de contactar directament i sense sacerdots amb les divinitat; Institucions de reialesa divina, monarquies sagrades; existència de cultes antibruixeria.

En aquestes societats els messianismes permeten superar les oposicions normals entre monoteisme i politeisme o paganisme, al col·locar la religió en un punt de trobada amb allò polític, sobre tot allà on les representacions del món constitueixen l'edifici ideològic a partir del qual la societat pot ser pensada com un tot harmoniós. No és tant un sincretisme, como l'expressió de la capacitat que té el monoteisme por incorporar-se als sistemes culturals existents, proporcionant-li un model holístic i globalitzador de la realitat i del seu sentit teleològic.

Aquest sincretisme d'inspiració judeocristiana no introdueix per tant una ruptura en l'ordre de les concepcions religioses, sinó que s'inscriu en la persistència d'un moviment regular de tornada als fonaments que es al mateix temps polític i religiós i que apel.la a la instauració d'un ordre social lliure de les imperfeccions del present. Les societats occidentals contemporànies han conegut diferents moviments d'inspiració profetista. El moviment de Lazzaretti, el messies de Monte Amiata, a la Toscana, que va declarar-se messies al 1878, al morir Pius IX. Va declarar que descendiria de les muntanyes per implantar la república de Déu, mobilitzant milers de persones que van anar a rebre'l.

Termes fonamentals per definir aquests moviments. Mil.lenaristes. Al.lusió als 1000 anys de regnat terrenal del Messies segons la tradició jueva. A l´Ap. s'estableix que el regnat de Crist sobre la terra duraria mil anys, entre la resurrecció dels justos fins la resurrecció dels malvats, que l'esdeveniment del final del temps que dona inici al Judici final. Profètics. Postulen l'acompliment de la Profecies, en el cas cristià bíbliques relatives a la fi dels temps.

Quiliàsmics. Del llatí quilia 1000. Apocalíptics. Ve del grec apokalypsis “revelació´”, aplicada a la literatura jueva que revela esdeveniments futurs que entren en el designi de Deu. Aquesta revelació es relaciona amb l'alliberament d'Israel de l'opressió dels pagans. Yahvé va complir la seves promeses a Abraham d'alliberar el seu poble a i establir-lo a Canaan, la terra promesa. Les posteriors calamitats que van patir els jueus requerien una explicació que deixés a estalvi la justícia de Yahvé, que va ser atribuïda pels profetes als pecats comesos, als mateix temps que es prometia una futura restauració. Els llibres apocalíptics més importants són els d'Henoc, l'Apocalipsi de Baruc, el quart llibre d'Esdras, l'Assumpció de Moisès, el llibre dels Jubileus, el Testament dels Dotze Patriarques. Pel que fa als cristians els més importants són l'Apocalipsi de Joan,  i hi han passatges a Mateo, Marc i Lluc.

Escatològics. Del grec eschata, “les coses darreres”, utilitzat per referir-se a les creences relatives a la mort, el judici, el purgatori, l'ínfer. Als monoteistes, l'escatologia al.ludeix a la redempció del poble de deu i el càstig als pecadors i als gentils.

Parusia. Del grec parousia, vinguda d'un déu per ajudar els homes, entrada triomfal d'un sobirà en els seus dominis. És omnipresent al NT en referència a la vinguda del regne de Déu, al dia de la salvació, la gran parusia del Senyor. Les esglésies orientals ho recullen litúrgicament amb la invocació Maran atha !, vina Senyor!  En teologia cristiana significa Segona Vinguda o Segon Advent. La patrística esta força preocupada per l'assenyalament de quan és la parusia : ja ha tingut lloc, és imminent, trigarà molt encara.
                                                                                                                                                        
Un dels escassos exemples de mil.lenarisme no derivat del contacte amb l’expansió de les religions monoteistes va ser el protagonitzat, ja des d’abans de la Conquesta, pels tupí-guaranis i els seus xamans-profetes, els karay. Aquests indis amazònics van emprendre grans migracions per la selva, molt sovint amb conseqüències catastròfiques, en busca de la ywy mara ey, la Terra sense Mal, un indret mític en els que podrien deslliurar-se per sempre dels perills i mancances del seu present.. Aquesta mateixa preocupació per assolir el lloc on construir una comunitat feliç ens la trobem en tots els moviments profetistes i apocalíptics que resulten de la incorporació als imaginaris de les societats pre-modernes de la idea de temps lineal, d’esperança quiliasta i de redempció col.lectiva de les malaurances terrenes.

L’expectació d’un temps i un espai sense mal no la trobem a penes en les societats orientals, dominades pel pessimisme propi de les concepcions circulars del temps, amb l’excepció dels corrents derivats de la creença en Metteyya o Maitreya, el Buda futur. En canvi el que Mark Horkheimer anomenava «somni d’ordre de vida veritable i just», és previsible en societats que han rebut préstecs de les religions de salvació i que molt sovint ja estaven en possessió de mites d’un moment fundador perfecte : paradisos terrenals, arcàdies, edats d’or, estats de natura, etc. De fet, tot moviment mil.lenarista opera una mena d’inversió dels termes propis de la lògica mítica. Si aquesta situa el moment i el lloc de plenitud al principi dels temps, en una mena in illo tempore, els moviments apocalíptics instal.len la societat idíl·lica, amb freqüència sota la forma de teonomia o manifestació terrenal del regne de Déu, com la conseqüència d’un procés teleològic, la inspiració del qual sol ser la concepció de superació escatològica de la història que les religions monoteistes van adoptar del judaisme i aquest, via essènia, de les religions iranianes anteriors a la reforma zoroastriana.     

Parlem doncs de la utopia, terme del qual l’etimologia remet a dos significats distints per compatibles : l’outopia, o «lloc d’enlloc», emparentada amb la ucronia o país de mai per mai, i l’eutopia o «lloc de la felicitat». En tots dos casos, l’oposició s’estableix amb la topia, és a dir el lloc on s’és, com a imatge de l’estat de coses imperant. La lògica utòpica és, així doncs, una lògica espacial, en la que el tema central és sempre el de les condicions socio-morals de l’indret existent, en contrast amb les condicions socio-morals de l’indret que hauria o podria existir com a conseqüència d’una acció humana, que coincidiria o no amb la voluntat dels déus. La fita és assolir una comunitat en la que els seus membres viuen en harmonia amb si mateixos, amb els altres i amb el seu ambient natural. Les necessitats humanes resten cobertes, no es coneix la guerra ni el conflicte, el lleure és fecund, les persones poden realitzar-se per mitjà de la feina, regna la igualtat o una jerarquia justa i racional i l’autoritat és inexistent o naturalment legitimada. La relació entre el present del que s’abomina i la utopia que es deleja és idèntica a la que es planteja entre un malson i la felicitat plena, entre l’ínfer i el cel.

En tots els casos l’abolició del mal i la renovació absoluta de la societat es planteja en termes de la instauració d’un regim social en els qual restaran superats el sotmetiment, la injustícia i la mort i en què els afers humans seran administrats seguint designis divins, sobrenaturals o si més no d’una forma o altra transcendents. Aquest temps i aquest espai venturosos, però, no són aquí, no són ara. L’horitzó de la benaurança definitiva pot ser o bé llunyà o bé futur, i constitueix per tant objecte d’un projecte, d’una forma de planejar l’avenir o d’una esperança irracional, però també d’un viatge, una peregrinació en la geografia on s’expressaria la tensió amb el temps i l’espai viscuts que experimenten els qui anhelen una societat modèlica, a les antípodes de les imperfeccions actuals.

Per això la voluntat d’accedir-hi a aquesta terra i aquest temps profetitzats, dels que la maldat haurà quedat abolida i es viure una pau i una justícia sense màcula, pot traduir-se en diferents actituds. Aquells als que el present agreuja poden rebel.lar-se contra les seves condicions de vida presents i reclamar la instauració ara i aquí del paradís, és a dir poden «prendre per assalt els cels», com proclamaven els ranters de l’exèrcit de Cromwell i, molt després, els llibertaris espanyols del segle XX. Entre els que estan disposats a construir el cel a la terra trobaríem els que s’aparten del món corrupte i s`aillen o s’exilien per crear una comunitat feliç però per força tancada : la holy commonwealth dels peregrins puritans del Myflowers, les reduccions jesuïtes del Paraguay, la New Armony d’Owen, etc. Tanmateix hi ha aquells altres que opten per tractar de transformar traumàticament les condicions del present per obrir pas per la força a la pau i la justícia profetitzades : els anabaptistes de Müntzer, els indis que seguiren Sitting Bull o Jerónimo, les tribus sudaneses que obeïren la crida del Mahdí i tants i tants moviments mil.lenaristes arreu del món al llarg de diversos segles... En altres casos les víctimes de la injustícia o de la desestructuració social poden aguardar impacients però passius el retorn promès dels déus o del herois, a la manera dels cultes càrrec melanesis o dels nostres adventistes del Setè Dia, que esperen la Segona Vinguda i amb ella que, com el parenostre demana, «vingui a nosaltres el seu regne». Per últim, la utopia pot ser un lloc real, que ja existeix, però en un altre lloc, el que obliga a un viatge, un èxode que pot ser sovint de retorn o que pot anar més enllà de la mort : la Terra sense Mal dels tupí-guaraní de la que parlaven, la Nova Atlàntida de Francis Bacon, l’Eldorado dels conquistadors, la terra de Canaan dels jueus, l’Abissínia dels rastafaris, el regne celestial dels testimonis de Jehovà, la nau espacial que segueix el cometa Halle-Bopp pels seguidors de La Porta del Cel que es suïcidaren al març de 1996 a Califòrnia, etc.

En tots els casos el projectes d’una societat dels purs i justos, fins i tot aquells que prenen la forma de revolució apocalíptica, no s’aixequen contra l’ordre establert, sinó contra el desordre establert. Els somnis de canvi radical de la societat i de construcció d’un món nou no són una resposta davant una estructura social o política viscuda com injusta, sinó contra una desestructuració generalitzada que fa impossible ja no sols l’equitat o el benestar sinó fins i tot l’organització significativa de l’experiència humana. Les grans visions profètiques que anuncien i conviden a obtindre per la lluita, per l’expectància o pel viatge el temps-espai de la felicitat humana coincideixen en ser reaccions contra allò que és viscut com un caos absolut, com la dissolució de les formes de vertebració que havien fet possible tant la vida social com l’experiència intel.lectual i sensitiva dels mateixos individus. La utopia és el resultat de la nostàlgia d’una edat d’or en que la societat havia viscut la seva pròpia integritat com organisme equilibrat i estable. Tota utopia projecta, a la manera d’un adamisme de múltiples formes, en el futur o en un altre lloc, l’ombra d’un paradís perdut, no gaire diferent d’aquell que Milton, tan proper als mil.lenaristes seekers de l’Anglaterra del segle XVII, plorava amb enyor. El temps privilegiat de la utopia es situa, al contrari del pensament mític, no al passat sinó a l’avenir. Això és vigent fins i tot en el cas dels utopisme secularitzats, com el saint-simonià, deutor de la melangia roussoniana per l’estat de natura original.

Podria semblar també el cas del projecte comunista, sinó fos perquè, deixant de banda l’al.lusió al «regne de llibertat» al El capital, entès com un retorn al comunisme arcaic que van conèixer les societats primitives, no seria del tot fidel al pensament de Marx reconèixer en ell un escorament pròpiament utòpic. Com es sabut, la crítica de Engels al socialisme utòpic de Fourier i Saint-Simon va ser frontal, en la mesura que la concepció mil.lenarista de la història, com trencament melodramàtic i brusc amb el passat és incompatible amb la idea de la història com un procés dinàmic de les contradiccions del qual havia de sorgir el canvi revolucionari. De fet sols poden trobar un contingut utopista explícit en un cert marxisme centreeuropeu –Lukàcs, Ernest Bloch, Benjamin–, que traspassa a la doctrina comunista el messianisme històric, materialista i col.lectiu del judaisme, atorgant a la classe obrera el paper d’agent redemptor de la humanitat.

Perquè se n’és conscient de les dificultats que implica l’assoliment d’aquesta Edat d’Or futura tot allò que s’oposi o s’aparti dels seus principis haurà de resultar mal tolerat. La contradicció entre l’ideal utòpic i la realitat viscuda és tan brutal que sols pot ser resolta per una actitud autoritària, d’igual forma que la crítica de les condicions del moment és tan ferotge que sols pot ser satisfeta per una  anihilació que li permeti a una nova història veure la llum. La lògica social de la utopia és la d’una societat absolutament estable i immutable, que ha deixat enrere la inestabilitat i la desorientació que solen acompanyar els processos de canvi, com els que viuen totes aquelles societats que s’incorporen a les dinàmiques modernitzadores i d’urbanització. És doncs una societat tranqui-la, destinada a esdevenir eterna, temps fora del temps i espai fora de l’espai, si més no aïllat, a la manera de la Ciutat del Sol de Campanella, envoltada de set cercles que garanteixen l’aïllament absolut de la ciutat de promissió, la illa on s’instaura la optimo reipublicae statu de More o Sanghri-la, la vall perduda a l’Himàlaia on, a la pel.lícula Horizontes perdidos, del Frank Capra, una societat perfecta viu la seva eterna joventut a estalvi de la resta d’humanitat.


dimecres 12 de juny de 2013

Parlant del boicot al Fòrum... Unes fotos de la gesta del 18 de juliol de 2004: l'assalt per terra, mar i aire al Fòrum de les Cultures








Parlant de la lluita conta la mamarratxada que fou el Fòrum de les Cultures, em permeto evocar un dia gloriós: el 18 de juliol d'aquell 2004, en el que diversos col·lectius van emprendre una invasió per terra, mar i aire –hi van intervenir parapents motoritzats– de les seves instal·lacions. Desenes d'embarcacions autoconstruides amb tota mena de materials reciclats i que volien retre homenatge a les pateres en les que arriben els immigrants, van sortir de la platja contigua de la Mar Bella i –amb un mar dificilíssim– van assaltar aquell espai. La travessa va durar tres i quatres hores, tot i la proximitat.  La imatge d'una patrullera de la Guàrdia Civil empaitant a un chaval que intentava arribar amb un matalàs inflable va donar la volta al món i va aconseguir més repercussió que la supermilionària campanya publicitària que va acompanyar la infame celebració.

Va ser un dia inoblidable. Ariana, la meva filla gran, va pujar amb la patera que havien construït la gent de la Reina; Selma i Cora van travessar nedant la desembocadura de la depuradora, que estava fastigosa; Carlota i jo, i d'altres que no ens hi vàrem atrevir o no sabíem nedar, vàrem procurar entrar col·lant-nos per la porta principal, des de la que, per cert, podíem sentir als altaveus del Fòrum una veu que –en el colmo del cinisme– repetia emfàticament: "BENVINGUTS ELS NOSTRES AMICS ANTIFORUM". Quins collons.

He buscat el documental d'aquella gesta, que era genial, però l'han despenjat. Miraré de trobar-lo com sigui per compartir-lo, perquè mereix la pena. El que si que he trobat són aquestes fotos, que són del moment de la sortida de les vindicatives i poètiques naus.

Les fotos les va fer la Pili Luna.


Vida d'Ariadna Pi. Capítol III. Ariadna Pi contra el Fòrum de les Cultures (gener-juliol 2004)

(Ve de Vida d'Ariadna Pi, Capítol II) La primera iniciativa oberta que va protagonitzar Ariadna Pi va ser la d'animar a una mobilització contra aquella gran impostura que fou el Fòrum de les Cultures. La seva contribució a la denúncia del significat i les funcions ocultes d'aquella mena d'estafa col·lectiva va ser la convocatòria d'un acte públic a l'Ateneu Barcelonès, el 22 de gener de 2004, que va ser de fet la primera i única oportunitat en que es va trencar l'hipòcrita consens amb que s'estaven desenvolupant els preparatius del Fòrum. Perquè convé recordar que totes les instàncies polítiques, sindicals, acadèmiques, empresarials, mediàtiques..., totes sense excepció, apareixien compromeses en aquella infàmia que aixoplugava amb grans paraules –diversitat cultural, tolerància, sostenibilitat, pau...– el que era una gran operació immobiliària destinada a transformar en vendible el litoral barceloní, convertit ara en un barri d'alt standing. A aquell acte vàrem parlar els meus amics i companys de la Universitat de Barcelona Santi López i Bernat Muniesa i jo. A la sala d'actes de l'Ateneu no s'hi cabia i fora, a les portes i al carrer, van quedar esperant centenars de persones.

Després, Ariadna Pi i altres col·lectius –Espai en Blan i l'Assamblea de Resistència al Fòrum– vàrem preparar un llibre que Edicions Bellaterra va generosament editar i distribuir gratuïtament. El podem trobar aquí:  ed-bellaterra.com/uploads/pdfs/FOTUT%202004X.pdf.

El llibre començava amb una mena de pròleg-editorial, que deia el següent:

10 RAONS PER NO ANAR AL FÒRUM

1. Per l´especulació: 
L´ajuntament planifica la ciutat en funció dels seus interessos econòmics (urbanisme comercial) i del capital privat, quan la planificació hauria de donar solucions a les necessitats urbanístiques de la ciutat. Podem intuir els seus interessos quan comparem la ràpida reconstrucció de l´espai on es celebrarà el Fòrum i el procés de rehabilitació de zones marginals. Un dels casos més significatius és el de la reforma de La Mina, per la que es destinaran tan sols 72 milions d´euros en comparació als 2.300 milions que costaran les obres del Fòrum 2004.
2. Pel model de ciutat 
Barcelona s´està transformant en una ciutat turística i de serveis i oci. Qüestionem que aquesta opció condueixi a una sostenibilitat econòmica, social i ambiental que garanteixi que els seus habitants puguin guanyar-se la vida a uns nivells adequats, amb ocupació estable, accés a l´habitatge, respecte del medi... Un model que es presta a convertir la ciutat en un escenari en el que és impossible viure-hi degut a l´oblit de les necessitats socials dels habitants en pro del sector turístic, impedint així el desenvolupament del teixit socia
l. 

3. Per les agressions al medi 
És difícil creure en una preocupació pel desenvolupament ambientalment sostenible quan les construccions que s´estan fent pel Fòrum suposen una enorme alteració de l´entorn marí, cimentació, malbaratament de recursos i construcció de grans edificacions (centre de convencions, hotels...). Al mateix temps, podríem recordar que ENDESA (empresa sòcia del Fòrum) és la 4ª empresa d´Europa amb majors emissions de CO2. 

4. Pels seus patrocinadors, polítics i econòmics 
Els socis capitalistes d´aquest fòrum són el Grup Endesa, Telefònica, La Caixa i Toyota i El Corte Inglés, i els patrocinadors, fins ara, IBM, Indra, Iberia, Damm, Media pro, Nestlé , Nutrexpa, Randstad, HenkeL, Leche Pascual, Coca-Cola, Roca, GL Events i AGBAR. Trobem aquí empreses repetidament denunciades per agressions al medi ambient i a pobles indígenes, pels propis consumidors i treballadors, i compromeses amb l´economia de guerra i el neoimperialisme. Participar en el Fòrum els hi suposa un rentat d´imatge, beneficis fiscals i publicitat. D´altra banda, com a organitzadors polítics, tenim al Govern Central, l´Ajuntament de Barcelona i la Generalitat de Catalunya. Algú creu seriosament que estan donant proves de recolzament dels valors que afirma tenir el Fòrum? Per ex. Reforma laboral, llei de partits, llei antiterrorista, desallotjaments, corrupció, privatització de l´ensenyament i sanitat... 

5. Perquè està organitzat pels qui fan il.legal la immigració 
Se´ns parla de multiculturalitat i drets humans i en realitat es posen barreres a la immigració. Les diferents administracions que organitzen el Fòrum són les responsables de l´aprovació de les lleis d´estrangeria i d´una situació en la que ser immigrant és ser il·legal. No oblidem que els diversos cossos policials d´aquesta administració han estat reiteradament denunciats per maltractament i actuacions racistes. 

6. Per què està recolzat per l´economia de guerra
El Fòrum no s´ha sumat a les protestes contra la guerra per no contrariar al govern estatal, coorganitzador. Costa creure que hi hagi un compromís per la pau més enllà de la propaganda. I... no només està organitzat pels que recolzen l´economia de guerra externa, sinó pels que ens agredeixen en una guerra diària amb precarietat laboral i difícil accés a l´habitatge. És indignant veure com, en els pressuposts generals, les partides de defensa augmenten, per perpetuar la unitat de l´Estat i el capital; i com paral·lelament decreixen les partides de prestacions socials. Per citar un altre exemple, trobem com a sòcia del Fòrum INDRA, una empresa puntera en la indústria de l´armament; i el Corte Inglés, Iberia, La Caixa i Telefònica, que inverteixen en tecnologia militar. 

7. Per què està organitzat pels que tracten els problemes socials amb repressió 
El missatge del Fòrum és que tot s´arregla amb el diàleg, i que les administracions ens donen canals de participació que només hem d´aprofitar per resoldre qualsevol problema. Això pretén amagar una política de control social cada vegada més difús, i a l´hora contundent. Ens volen reduir a un paper de mers consumidors, de productes i de cultura, de política, de societat... I quan ens sortim d´aquest marc i volem participar autònomament, les administracions ens tracten com a sospitosos, i les polítiques que s´apliquen no són de diàleg sinó d´ordre públic. I quan fem notar que a la nostra societat hi ha conflictes - provocats gairebé sempre per situacions d´injustícia - la seva resposta sol ser la policial. 

8. Perquè el Fòrum no és participatiu i el diàleg és una farsa 
Els organitzadors del Fòrum estan fent un gran esforç de propaganda per presentar-lo com una iniciativa cultural oberta a tots i capaç d´assumir la crítica social. Parlen de democràcia participativa, però el Fòrum és una realitat predefinida, realitzada, dialogada i pactada des de dalt. La participació ciutadana ha estat obviada i ara ens busquen per assistir com a espectadors i voluntaris passius, com si necessitessin legitimar al Fòrum mitjançant la participació dels moviments socials. Diverses organitzacions socials i veïnals no hi participen en no ser acceptades les propostes que plantejaven pels organitzadors del Fòrum. 

9. Perquè pel Fòrum la multiculturalitat és el compte de fades de la globalització 

El Fòrum 2004 no sols no contempla la cultura gitana i ha vedat la seva participació, sinó que està marginant a molts ciutadans del barri on s´ubica. Al mateix temps, què entén el Fòrum per diversitat cultural quan reprimeix tant la cultura com la llegua pròpies? Sota la capa de la multiculturalitat s´amaguen les contradiccions i complexitats de globalització. D´aquesta manera, ENDESA, patrocinadora del Fòrum, destrueix el poble maputxe per què no vol participar de la seva "multiculturalitat". 

10. Perquè per ells la cultura i els valors són una mercaderia 
El Fòrum llença un missatge clar: Barcelona és la seva cultura. Quan el Fòrum apela a la creativitat de les gents de Barcelona, les ven com a imatge de marca que utilitzarà el sector turístic. Però per fer això buida la cultura de política: de l´esperit crític, de la creativitat antagonista, la rebel·lia que els moviments socials seguiran reivindicant. La paraula cultura els serveix així per disfressar els conflictes de la ciutat i, en un acte de total hipocresia, convertir-los en eslògan turístic: Barcelona, capital de la pau. No consentirem que se´ns utilitzi de figurants de Barcelona convertida en un parc temàtic que mai no pot contemplar la vertadera diversitat.



dimarts 11 de juny de 2013

Sobre el mercat de la salvació. Els nous moviments religiosos. Antropologia religiosa. Classe del 25/5/13


Desmentim d'entrada un tòpic. Circula avui una tesi que ningú sembla atrevir-se contrariar: la de que s'ha produït un fort augment en la demanda de sentits de la vida com a conseqüència del fracàs o descrèdit de les grans ideologies laiques i de les esglésies institucionalitzades. A partir d'aquest supòsit en que es basa la presumpta singularitat del moment religiós actual, es desplega el que es creu poder presentar com un fenòmen inquietant, quan no un autèntic perill civilitzatori. Es tracta de la proliferació a les societats industrialitzades de corrents místics inèdits, sovint d'índole pèrfida, que haurien proliferat darrerament en les societats industrialitzades, parasitant el que és figurat com "el gran buit espiritual" de la societat postmoderna.

Un criteri analític més seriós tindria dificultats per fer-se càrrec d'aquest assumpte donant per bones les trivialitza­cions que l'afecten. En primer lloc perquè és fàcil constatar que aquests moviments per a la salvació personal van néixer o assoliren màxims nivells d'incidència no com a reacció davant el malograment de les grans esperances emancipadores dels anys 60, sinó acompanyant-les. D'altre banda, un mínim de rigor no tindria més remei que dissoldre la qüestió de les noves sectes religioses ‑entenent secta com ho fa Weber, és a dir com associació religiosa en la que l'acceptació i l'ingrés són voluntaris, i no, com passa amb les esglésies, per naixement‑ en la problemàtica molt més ampla de la competència entre cosmovisions en el si d'unes societats complexes caracteritzades pel lliure trànsit de significats i vincles identitaris.

Això implica, entre altres coses, que no estaria legitimat científicament un criteri que segregués els nous moviments religiosos d'altres adscripcions a partir de característiques que no li són en absolut exclusives. Una observació prou acurada posaria de manifest d'immediat com la majoria de trets diferencials que li solen ser atribuïts a les noves religiositats són comuns tant al conjunt de les esglésies homologades com per un bon nombre d'instàncies laiques de vinculació electiva que no preveuen un espai pel misteri en llurs interpretacions de l'univers i la història.

Dit d'una altra manera, hi ha un repertori comú d'eficàcies socials, psicològiques i intel.lectuals susceptibles d'explicar la globalitat de formes tant racionalistes com religioses d'integració activista: proveir d'allò que la sociologia del coneixement anomena una "estructura de plausibilitat", capaç d'ordenar jeràrquicament els significats i oferir models cognitius poderosos; dotar d'una comunitat de referència que realitzi la utopia d'un retorn a la fraternitat humana inicial; servir d'àmbit on purificar-se o protegir-se de les contamina­cions d'un món percebut com en procés de putrefacció; fonamentar doctrinalment la convicció de que la societat humana pot ser redimida o alliberada de la seva postració actual per mitjà d'intervencions que modifiquin la consciència col.lectiva o personal, la qual cosa justifica un permanent estat d'agitació propagandística i de reclutament, en nom de la salvació civil o transmundana; permetre marcs on instal.lar individus o grups mal o precàriament classificats, amb dificultats a l'hora de trobar el seu lloc en la societat, contribuint així a que ningú escapi de la necessitat que experimenta la societat contemporània de mantenir tots els seus elements permanentment enquadrats i mobilitzats; facilitar la constitució d'identitats individuals sòlides, substituint o complementant formes primàries de socialització ‑la família, l'escola, etc.‑ que s'han mostrat insuficients per a minvar els sentiments d'aïllament o d'atomització que suscita la complexitat inestable de les societats modernes; brindar un codi moral clar, susceptible d'orientar les conductes i de regular de manera positiva l'ordit de les interaccions humanes; etc.

En el nivell de la mena de sotmetiments jeràrquics que accepten els seus adeptes, tampoc pot dir-se que les noves modalitats d'associacions pietoses es diferenciïn massa de totes les seves alternatives institucionalitzades. L'abandonament al servei d'un projecte de futur considerat just i urgent, la renúncia a parcel.les d'autonomia personal, la comunió litúrgica amb el grup i l'acceptació de lideratges de caire carismàtic són elements presents a quasi totes les formes de militància religiosa o secular conegudes. Tampoc la seva condició de societats tancades ni l'hermetisme en que tant sovint és basa la seva tenebrització periodística són trets específics que facin distingibles les noves modalitats d'associació espiritual. Ni les estratègies de merchandising ni, per descomptat, les vies il.legals de finançament són tampoc patrimoni d'algunes de les noves minories religioses. Hauria de ser igualment obvi que atribuir-hi a aquests grups una capacitat de produir escàndols, excessos i delictes major que la de les altres organitzacions de base doctrinal amb les que han de competir seria una simplificació inacceptable per qualsevol mentalitat acceptable­ment crítica.

El que fa singulars i relativament nous certs moviments religiosos contemporanis presents a les societats industrialitza­des occidentals no és tant que la majoria hagin concorregut al mercat ideològic en les darreres dècades, sinó, i més especialment, que s'han anat conformant sota el signe de la síntesi de línies dogmàtiques i cultuals incomunicades fins fa no gaire. Parlar aleshores del nous corrents espirituals és fer-ho per al.ludir a configuracions en que es fonen, interaccionen o juxtaposen elements dispersos ‑tradicionals, exòtics o impostats‑ que, a partir de cert moment, passaven a articular-se per a produir noves formes de fideisme. Això distingeix l'àmbit d'aquests nous corrents del de l'esfera de les anomenades "sectes destructives", en el que solen agrupar-se, al costat d'aquests nous sincretismes dels que parlem, tota mena de manifestacions coherents amb la llarga història cismàtica i d'activitat fraccionària que han conegut les grans estructures religioses instituïdes arreu del món. Així doncs no hi ha res d'atípic en els Testimonis de Jehovà, els mormons, els adventistes del Seté Dia, l'Opus Dei, l'Església Palmariana, el Soka Gakkai, ni en moltes altres societats consagrades a l'apostolat dur o/i dotades d'una disciplina interna rigorosa que s'inclouen arbitràriament en la conspiració sectària que alguns s'imaginen amenaçant la humanitat.

La producció de les autènticament noves sectes ha de contemplar-se com el resultat de concertar-se distints sistemes de món, racionalistes uns, altres hereus de la pròpia tradició mistèrico-salvacionista i ascètica occidental i, per últim, uns tercers d'origen hindobudista i adaptats a les necessitats de les societats capitalistes avançades. Aquestes combinatòries poden donar com a producte distintes figures, en funció de com s'amalgamen els components de la mescla, que han demostrat llur eficiència en camps que poden anar des de la teràpia psicològica i l'entrenament físic i mental dels individus fins el de l'articulació de grups de pressió poderosíssims en la política o les finances.

El moviment primer i elemental d'aquest procés que organitza històricament els nous moviments religiosos a Occident consisteix en la incorporació de la mística oriental a un suport de base constituït per la barreja d'esoterisme emanantista i universalisme il.lustrat de la que la maçoneria ja havia estat un dels resultats històrics. Es tracta, així doncs, del promiscuament, a partir de la segona meitat del segle XIX, de sabers arcànics ‑provinents suposadament de civilitzacions ocultes o desaparegudes‑, cabalisme, alquímia, neopitagorisme, misticisme renaixentista, astrologia, gnosticisme, humanisme enciclopèdic, ritualisme iniciàtic i secretisme conspiratori, i de tot això plegat amb disciplines filosòfiques i corporals divulgades a partir de l'expandiment colonial europeu per Asia. Un eclecticisme aquest que ‑cal recordar-ho‑ va fascinar bona part del pensament més inquiet de les primeres dècades del nostre segle, tant reaccionari ‑Guenon, Evola, Jüng, Gurdieff, Haushofer‑ com avantguardista ‑Caillois, Bataille, Leiris...

El moment fundador d'aquestes síntesis contemporànies podria estar el de la creació, al 1875, de la Societat Teosòfica per Ielena Blavatski i el coronel Olcott. D'aquesta línia central basada en l'encontre entre el misterisme indotibetà i el patrimoni hermetista acumulat al llarg de la història de les societats occidentals, constitueixen desembocadures actuals organitzacions com La Comunitat, la Gran Fraternitat Universal, Nova Acròpolis, l'Associació Gnòstica d'Estudi d'Antropologia i Ciències, el Rosacreu-Amorc, entre altres, que no han fet més que aguditzar una creixent tendència a la caricaturització del model inicial. Una altra branca originada en la teosofia va ser la que, de la mà d'Aldous Huxley, va connectat amb l'ús místic de substàncies narcòtiques o al.lucinògenes adoptat dels indis americans, un compendi reclamat com a propi per una part important de les tendències contraculturals que s'estendran a Occidente a la dècada dels 60.

Un altre entrecreuament original és el promogut entre, d'un costat, la vulgarització del cientifisme i la convicció ultrapragmàtica de que el pensament pot ser eficaç fins i tot sobre la pròpia matèria, amb, de l'altre, tot el substrat consuetudinari de creences animistes en fantasmes o en potències misterioses actives i no controlades. El resultat serien les associacions parapsicològi­ques o consagrades a les ciències ocultes. Si hi afegim idees típicament adventistes sobre el retorn d'éssers celestials per a la redempció del gènere humà ‑en les que la idea de sobrenaturali­tat ha estat substituïda per la de sobretecnologia‑, tindrem les organitzacions ufològiques ‑moltes funcionant com sectes religioses, a la manera de Missió Rama‑ dedicades a esperar o invocar aparicions, possessions o abduccions per part de visitants d'altres móns. També aquesta variant sincrètica apareix traspassada per la fascinació envers les tècniques mentals apreses dels orientals, com ho demostra que una de les revistes de temàtica ocultista i ufològica més difoses a Espanya hagi de dir-se, llenç casualment, Karma.

Aquesta sacralització del saber tècnico-científic també apareix creuada amb distintes variants d'acció terapèutica d'inspiració asiàtica. En algunes d'elles es mixturen una posta en escena i un argot amb presumpcions mèdiques, certes tècniques d`autocontrol hinduistes o budistes ‑el mateix ioga, per exemple‑, l'herència del miracolosisme pentescostal, la psicoanàlisi jungniana i la taumatúrgia dels sanadors tradicionals de les mateixes societats europees. La conseqüència la constituirien exemples com Dianètica o l'Església de la Cienciologia, successores de moviments com Nou Pensament o la Ciència Cristiana de finals del segle passat. Simètricament respecte d'aquesta orientalitza­ció de certes medecines paral.leles s'ha produït una medicamentalització de determinades doctrines orientals, hereves de la divulgació de l'hinduisme que, un cop més a les darreries del XIX, feren Vivekananda i l'Ordre i Missió Ramakrishna i, en menor grau, la més secretista Ordre de l'Estrella d'Orient, de Krishnamurti. D'aquest tronc ha derivat la vocació quasi exclusivament psicoterapeútica de la Meditació Transcendental de Mararishi Mahesh o paròdies seves com El Patriarca. Aquest escorament pot funcionar, en casos com el de Sri Aurobindo, com el resultat d'emulsionar-li l'evolucionisme místic cristià, a la manera d'un Teilhard de Chardin. En altres casos, ha estat una concepció pseudoriental de la vida monacal i del missionatge el que s'ha adoptat preferentment, com seria el cas d'Ananda Marga, Bhagwan Rajneesh, la Missió de la Llum Divina de Maharaj Ji o Hare-Krisna.

En els límits mateixos d'aquell camp que entenem com relatiu al sagrat ens trobem amb els espectacles i personalitats en que es basa el show-bussines actual, que processen molts ingredients d'extracció religiosa, del trànsit místic a les devocions massives a personatges sants, passant per unes formes d'eloqüència proselitista i de divulgació doctrinal ja abundantment registrades en les fases d'expansió de tots els corrents ideològics universalistes, siguin seglars o religiosos. No es tracta tant, en aquest cas, de constatar l'ús per part dels moderns telepredicadors de tecnologies dramatúrgiques i retòriques pròpies del món de l'espectacle o dels mass-media, sinó just el contrari: són els comunicadors radiofònics i televisius els qui han operat la síntesi de la vehemència dels pastors cristians, les virtuts dels mèdiums espiritistes o dels xamans i la veneració deguda a la paraula dels santons musulmans o hindús. Pel que fa a l'ús de tècniques de marketing per finalitats sagrades tampoc es pot estar del tot segur de que la relació còpia-model sigui la que sol establir-se. Que organitzacions de venda piramidal com Amway hagin adoptat l'estatisme de les advocacions col.lectives a l'Esperit Sant i una organització pràcticament sectària demostra fins on pot arribar la sensibilitat mística del capitalisme. La mateixa, per cert, que explica que una de les vies de penetració del budisme i la meditació transcendental a Occident hagi estat la preparació física i psicològica dels homes d'empresa nord-americans. Al mateix temps, la vocació litúrgica de les concentracions musicals pop també sembla extreta, pel que fa al tracte que rep el solista o el líder del grup, de l'exposició pública al fervor de les munions dels gurus hindús ‑el darshan‑ o del clima d'arravatament col.lectiu que domina les reunions pentecostalistes. El compromís religiós de nombrosos artistes musicals i l'escenografia emprada en les comparecències públiques de Joan Pau II són bones mostres d'aquest fluid d'intercanvis que vincula la música pop i els nous estils sintètics de religiositat.

Existeixen nous moviments religiosos que doctrinalment s'han mantingut fidels al cristianisme, però fent-hi seus uns paradigmes de convivència comunitària entorn la figura carismàtica d'un líder místic que semblen inspirats en la mena d'ordres de devots del mestre espiritual traspassades d'Orient i divulgades pels moviments alternatius de fa algunes dècades. Agrupacions apostòliques com la Família de l'Amor, Vida Universal o l'Associació per la Unificació del Cristianisme Mundial ‑els seguidors de Moon‑, podrien constituir exemples d'aquesta variant. En altres casos, el creuament ha pres com a referència no tant els derivats del vedisme com certes formes obertes de l'Islam, com és el cas de la Fe Baha'i, una secta d'origen shii que va difondre's a Occident invocant, un cop més, el gran projecte teosòfic d'una doctrina integradora de la diversitat d'escoles metafísiques.

Aquest breu recorregut, per força insuficient, pel paisatge que configuren els nous moviments religiosos ens adverteix com la seva singularitat correspon a un eclecticisme, en el que la recurrent tendència de les esglésies cristianes a segmentar-se s'ha vist repertorialment enriquida per la mitificació vulgar del saber científic i la digestió pels occidentals d'elements de pensament i fòrmules de culte adoptats dels bramans o del lamaisme. Aquests moviments han suposat una oferta novedosa en el mercat ‑ja hipermercat‑ de sentits de la vida que ha acabat esdevenint la societat urbana contemporània, per molt que s'hagin d'enfrontar en la seva expansió amb la desconfiança, quan no amb l'hostilitat activa, dels grans productors i distribuïdors de significat que fins fa ben poc havien controlat, quasi en termes de monopoli, el comerç mundial de bens espirituals.



Etiquetes

15M 4-F amor anarquisme animals anticlericalisme antifranquisme Argentina Ariadna_Pi Ariana arquitectura Art ball Barcelona barris bars Barça Bataille Bateson Besòs blasfèmia Boas Bourdieu Bruixeria Buenos_Aires Burton Camaleó cançons Cardín Carlota Caro carrer Chautebriand Chicago Cinema ciutadanisme ciutat Ciutat_de_la_diferència ciutats Clastres Condominas CORA corre-bous cos criminalitzacio crisi cultura curmetratges dansa De Certeau deambulacions Deleuze Douglas Durkheim Ecos escola espai espai_public especulació espiritisme Esteva_Fabregat etnografia Evans-Pritchard exclusió Falange Familia festa festes folk folk-song Folkways Fort-Pienc fotografia Foucault Geertz gentrificació gitans Goffman GRECS Griaule guerra_civil Guimbarda gènere Habermas habitatge Homenatges homofília iconoclàstia identitat immigració infància interacció islam Jacobs Joseph joves Kant Lectures Leenhardt Lefebvre Leiris Lenin Leroi-Gourhan Limen Lincoln Llibres GRECS Lluites Lost Lévi-Strauss Malinowski manifestació maquis Maria_Pons Marx Mauss MEDELLÍN memòria merda metodologia minories mirada mitologia mort moviments multiculturalisme Métraux música nació naturalisme Negri New_Age Nietzsche noucentisme obituaris PCC Pitt-Rivers poesia policia possessió postmodernitat postpolitica premsa presó PSUC racisme Radcliffe-Brown Raval Reina religió repressió respostes ritual romanticisme Rouch salutacions Sant_Joan secret sectes segregació Selma senglars Sennett seqüències sexualitat simbolisme Simmel sufisme surrealisme Syriza Tarde TOP toros tortura Tribunal_Popular turisme Turner TV Universitat Vallcarca vianants viatges videos violència Wacquant Weber Wittgenstein Xamanisme Àfrica àlbum

Canals de vídeo

http://www.youtube.com/channel/UCwKJH7B5MeKWWG_6x_mBn_g?feature=watch
http://www.vimeo.com/user4391335
Tecnologia de Blogger.